Entre robots, drones y videojuegos; el campamento de verano que une aprendizaje y diversión en Madrid

Las vacaciones de verano son también una oportunidad para descubrir aficiones, despertar vocaciones y aprender de una forma diferente. Mientras algunos escolares aprovechan estos meses para desconectar de las aulas, otros encuentran espacios donde la curiosidad marca el ritmo de cada jornada. Con esa filosofía, Club de Ajedrez Blanco y Negro organiza desde hace años iniciativas educativas y tecnológicas para escolares en Madrid, apostando por una forma de aprendizaje basada en la experimentación, la creatividad y el trabajo en equipo.

Su campamento de verano, desarrollado junto a RBTK Robótica, combina programación de robots, creación de videojuegos y experiencias relacionadas con drones con una amplia oferta de ocio y deporte. La iniciativa integra talleres de robótica y programación de videojuegos junto a piscina, ajedrez, cómic, manualidades y actividades deportivas, demostrando que la tecnología también puede convertirse en una experiencia divertida, social y estimulante durante las vacaciones escolares.

Robots, videojuegos y drones para aprender creando

Ajedrez Blanco y Negro organiza desde hace más de quince años un campamento de verano pensado para acercar la tecnología a niños y jóvenes de entre 5 y 16 años de una forma práctica y participativa. Los asistentes tienen la oportunidad de programar robots, crear videojuegos y descubrir aplicaciones relacionadas con los drones mediante dinámicas adaptadas a su edad y nivel de conocimientos.

El área tecnológica permite trabajar con herramientas y kits de robótica utilizados habitualmente en entornos educativos, como LEGO Mindstorms o Micro:bit, además de distintas plataformas de programación y desarrollo de videojuegos adaptadas a cada edad. Los alumnos afrontan proyectos y desafíos diferentes en cada sesión, desde la construcción y programación de robots hasta la creación de videojuegos o experiencias vinculadas al vuelo de drones. A partir de ahí, los grupos se distribuyen según la experiencia y conocimientos previos de cada participante, favoreciendo una evolución progresiva y la incorporación de retos acordes a su nivel.

Detrás de este planteamiento se encuentra la filosofía educativa de Ajedrez Blanco y Negro, que apuesta por aprender haciendo, experimentar, colaborar y descubrir nuevas soluciones a través de la práctica. La iniciativa se nutre además de la experiencia conjunta de profesionales vinculados a la ingeniería y la educación, una combinación que posibilita desarrollar proyectos donde la experimentación ocupa un papel central.

Las distintas propuestas animan a construir, resolver desafíos y trabajar en equipo para comprobar que la tecnología puede convertirse en una herramienta creativa con la que desarrollar nuevas habilidades mientras se disfruta del verano. Quienes deseen ampliar información, pueden consultar en sus páginas especializadas las actividades de robótica y programación de videojuegos que la entidad desarrolla durante todo el año en Madrid.

Mucho más que tecnología: un verano para compartir experiencias

La tecnología comparte protagonismo con una amplia oferta de ocio que permite a cada participante construir una experiencia adaptada a sus intereses. Los talleres de robótica y programación de videojuegos pueden combinarse con piscina diaria por la mañana y por la tarde, deportes variados, ajedrez, talleres de cómic, manualidades y otras propuestas recreativas, generando un equilibrio entre formación, actividad física y diversión.

Los asistentes también pueden optar por acudir únicamente al taller tecnológico o combinarlo con el resto de opciones disponibles, configurando una experiencia flexible en función de sus intereses y disponibilidad. Junto a las propuestas tecnológicas, el ajedrez continúa ocupando un lugar destacado dentro del programa, complementando la oferta con ejercicios relacionados con la concentración, la planificación y la toma de decisiones.

El campamento se desarrolla en la zona de los colegios mayores de Ciudad Universitaria, en el distrito madrileño de Moncloa, en instalaciones amplias y preparadas específicamente para las actividades estivales. Además de la programación completa, existe la posibilidad de adaptar la asistencia gracias a la flexibilidad horaria disponible durante toda la jornada, con diferentes opciones de entrada y salida. También es posible participar por semanas completas, periodos parciales o días concretos, facilitando una organización ajustada a las necesidades de cada familia.

Otro de los rasgos que ha ido ganando protagonismo en los últimos años es su carácter internacional. Cada verano, numerosas familias que visitan Madrid encuentran en esta iniciativa una alternativa para que sus hijos participen en actividades educativas, tecnológicas y deportivas mientras conocen la ciudad con tranquilidad. A ello contribuye una fórmula que reúne en un mismo espacio tecnología, ajedrez, deporte, piscina y actividades creativas, una combinación poco habitual dentro de la oferta de campamentos urbanos.

La unión de aprendizaje práctico, convivencia y ocio ha favorecido que muchas familias repitan la experiencia año tras año, consolidando una comunidad que sigue creciendo edición tras edición. Club de Ajedrez Blanco y Negro continúa apostando por un modelo educativo que integra innovación, creatividad y diversión para convertir el verano en una oportunidad de aprendizaje que deja huella más allá de las vacaciones.

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